Uvas rojas, corazón contento

El jugo de uvas rojas parece tener el mismo efecto que el vino tinto. No en la cabeza sino en el corazón. Se ha comprobado que ambos, el jugo de las uvas y el vino tinto, inhiben la formación de los coágulos sanguíneos que pueden provocar un ataque al corazón. Lo malo del alcohol es que para que logre eso tiene que estar presente en cantidades altas en la sangre, casi al grado de intoxicación. Pero con las uvas no es necesario llegar a tal extremo; y además son desintoxicantes.

Este descubrimiento salió a la luz pública durante las sesiones científicas de la Asociación Estadounidense del Corazón. La doctora Jane E. Freedman y un grupo de colegas se dedicaron a estudiar el jugo de uvas rojas, a ver si tenía el mismo efecto que el vino, pues estaban intrigados por las investigaciones que han demostrado que las personas que se beben de uno a dos copas de vino tinto al día, corren menos riesgo de un ataque al corazón. El estudio realizado en el Centro Médico de la Universidad de Georgetown en Washington mostró que las células sanguíneas o plaquetas -que se agrupan formando coágulos- cuando se disolvieron en el jugo de uvas rojas o tintas, creaban un tercio menos de coágulos que aquéllas disueltas en una solución que no contenía dicho jugo. El estudio mostró también que las plaquetas disueltas en el jugo, segregaron tres veces más óxido nítrico. Este óxido tiene la propiedad de dilatar o ensanchar los vasos sanguíneos a la vez que inhibir poderosamente la formación de esas plaquetas, o sangre coagulada. Reduciendo así la posibilidad de que esos coágulos bloqueen las arterias y causen un ataque al corazón. También se vio que las células sanguíneas segregaron 55 por ciento menos de ciertos radicales libres (superóxidos) que reaccionan con el colesterol y lo hacen todavía más peligroso para los vasos sanguíneos. La idea de observar estos superóxidos la tuvo Freedman, porque ellos tienden a eliminar bien rapidamente los efectos beneficiosos del óxido nítrico. Sin embargo, y según Freedman y sus colegas, las uvas rojas o púrpuras -que se emplean para hacer vino tinto y extraer su jugo- tienen propiedades que no se encuentran en las uvas con semillas que se venden en racimos en los mercados. Sucede además que en el proceso de extracción del jugo se obtiene una concentración de ciertos compuestos dentro del grupo de los flavonoides, que se cree tienen propiedades antioxidantes. Los que también se encuentran en grandes cantidades en las cebollas, manzanas, brócoli, bayas (fresas, moras, etc.). Pero esto no quiere decir que esas uvas, las verdes y rojas que se venden no tengan otras propiedades beneficiosas para el cuerpo. ‘Frutoterapia’ Según señala Albert Ronald Morales en su libro Frutoterapia, la uva tiene propiedades curativas tales como las de ser “antianémica, expectorante, desintoxicante, buena para el hígado, para bajar la tensión”. Cuando se indica un régimen sin sal, con restricción de líquidos por hipertensión, puede tomarse su jugo, por lo bajo en sodio, rico en potasio y en sustancias nutritivas. De acuerdo con Morales, un kilo de uvas (2.2 libras) produce 760 calorías. Por eso y ya que se necesitan de 2.000 a 3.000 calorías diarias, si se comen en exceso, engordan.

PASTELILLOS DE UVA

Ingredientes.2 paquetes (10oz.) de cortezas para pastelitos, cocinadas según las instrucciones. Para la natilla: 1 taza de leche, 1/4 de taza de azúcar, 1 cucharada de maicena, 2 yemas de huevo, 1/2 cucharadita de extracto de vainilla. Para la salsa de uva: 1/2 taza de azúcar, 2 cucharadas de agua, 1/2 taza de crema espesa, 1 taza de uvas rojas sin semillas, cortadas en cuatro.

Preparación. Para preparar la natilla, coloque la mitad de la leche en una sartén pequeña a fuego mediano. Ponga el resto de la leche, el azúcar, la maicena y las yemas de huevo en un tazón mediano y bata. Cuando comience a hervir la leche de la sartén, viértala en el tazón y bátala. Regrese la mezcla a la sartén, cocínela de 3 a 4 minutos revolviéndola constantemente hasta que espese. Agregue la vainilla y deje enfriar. Para la salsa de uva, mezcle el azúcar y el agua en una sartén gruesa, póngala a fuego alto y cocínela sin revolver hasta que el azúcar tome un color dorado café. Retire del fuego y eche la crema lentamente dentro del azúcar. Revuelva y deje reposar por un minuto. Agregue las uvas y revuelva con cuidado. Deje que se enfríe. Rellene cada corteza de pastelillo con iguales cantidades de natilla y salsa de uvas, en ese orden. Adorne con uvas frescas antes de servir y si quiere con hierbabuena. Rinde 12 porciones. Cada porción contiene 252 calorías; 3 gr. proteína; 15.5 gr. grasa; 25.5 gr. carbohidratos; 39 mg colesterol; 0 gr fibras y 87 mg sodio.

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